Exposición “Vertidos y las cosas”. Luis Simões

Inauguración: 3 de Abril de 2008

Vertidos y las cosas

La aproximación al arte del autor brasileño Luiz Simões, que actualmente vive y trabaja en Barcelona,  se nutre de varias fuentes, como la pintura, la música, la escultura, la instalación audiovisual, la construcción de objetos…, siendo la imagen fotográfica apenas parte de un todo, aunque todavía el centro. El propio Simões afirma estar en total desacuerdo con la frase “una imagen vale más que mil palabras”, más bien al contrario, mantiene que la imagen se justifica precisamente con la palabra. De ahí que, tras sus proyectos, exista siempre un minucioso y pormenorizado cuerpo teórico y filosófico en torno al que sus trabajos nacen, crecen, evolucionan y van adquiriendo vida propia crecientemente autónoma.

Vertidos y Las Cosas es su trabajo más sinfónico, pues requiere de una puesta en escena, de un complemento musical. Incorpora el happening y el audiovisual y, si en anteriores trabajos Simões se salía del papel y del marco, en éste necesita el espacio expositivo para reflexionar sobre la naturaleza del universo con el que convivimos.

Vertidos está formado por varias series, como Objetos, que trata de la abundancia presente en el sistema de desarrollo, del despilfarro, de la generación de desperdicios. Vertidos simboliza la falta de recursos en un futuro cercano, mientras que Ausencia nos conduce hacia el vacío que hemos dejado, la extinción, la resignación. Una instalación audiovisual nos habla de la desaparición de la vida, todo ello acompañado por una secuencia, Réquiem para dos Basuróphonos, compuesta por el propio Simões que alude a lo que estamos haciendo… pisando a fondo el acelerador. La pieza fue interpretada en su forma original por el chelista Iván Lorenzana con dos instrumentos construidos de basura, de ahí sus nombres, “basuróphonos”.

Las cosas. Hemos acumulado conocimiento, hemos formulado teorías y encontrado posibles explicaciones para algunas de las preguntas primordiales. Incluso hemos creado dioses a nuestra imagen y semejanza, pero aún pensamos y actuamos de forma homocéntrica, creyendo que todo el universo, con sus billones de galaxias formadas por sus billones o trillones de estrellas, circula a nuestro alrededor. Como si todas las cosas nos pertenecieran, como si pudiéramos hacer cualquier cosa con todas las cosas, como si fuéramos nosotros la gran cosa. Las cosas esta formada por 3 obras de gran formato, “Plasticosa”, “¿Qué cosa?” y “Electricosa”, además del vídeo “Eva, Adán y Las Cosas”, una performance de danza en la que Eva y Adán extraen continuamente objetos de una enorme bolsa, que metafóricamente representa la tierra. Al ritmo in crescendo de una pieza de música compuesta para la obra e interpretada con tres instrumentos construidos de basura (Basuróphono bajo, Basuróphono tenor, Basuróphono da gamba), voz femenina, percusión y serrucho, Eva y Adán llegan a una situación de placer orgásmico, que luego les conduce a otra de dejadez y de falta de entusiasmo. Al notar que empiezan a escasear los objetos en el interior de la bolsa, recobran el interés hasta el punto de dar todo lo que tienen por seguir saciando su necesidad de explotar.

Textos

VERTIDOS

Verter: del latín vertěre. Derramar, arrojar.

Vertido: derramado, tirado.

Vestir: del latín vestīre. Cubrir, proteger o adornar del cuerpo.

Vestido: vestimenta, traje.

Siempre me acuerdo de una pintada en un aula, en mi época de universidad, que decía: “De nada sirve luchar, el sol se apagará dentro de 6 billones de años”. En la misma pared alguien pintó: ”¡Que bien!! Yo creía que sería dentro de 6 millones”.

En la naturaleza las cosas siempre han ocurrido en una escala de tiempo no humana. Es cierto que un día el sol dejará de brillar, que la vida en un sistema tiene fecha de caducidad. Pero nosotros lo estamos acelerando, convirtiéndolo en un proceso visible. En el último siglo, los humanos quemamos más reservas naturales que en cuatro mil millones de años de actividad orgánica en el planeta.

Vertidos no es una campaña pro reciclaje. No es un intento de cambiar un proceso, no seríamos capaces. Es tan solo una visión personal de lo que somos, de lo que estamos haciendo y de hacia donde vamos. Tarde o temprano. Sería demasiado pretencioso creernos capaces de cambiar el proceso, pero no puedo dejar de creer en la posibilidad de que, mientras estemos aquí, vivamos de forma más cívica y respetuosa con el entorno y los demás. La perspectiva de que algo podemos hacer para dejar que la historia siga siendo lenta.

 

LAS COSAS

Hemos acumulado conocimiento, hemos formulado teorías y encontrado posibles explicaciones para algunas de las preguntas primordiales. Incluso hemos creado dioses a nuestra imagen y semejanza, pero aún pensamos y actuamos de forma homocéntrica, creyendo que todo el universo, con sus billones de galaxias formadas por sus billones o trillones de estrellas, circula a nuestro alrededor. Como si todas las cosas nos pertenecieran, como si pudiéramos hacer cualquier cosa con todas las cosas, como si fuéramos nosotros la gran cosa.

Pero sobre todas las cosas, muchas cosas, pocas cosas o poca cosa, no es gran cosa. Cosa rara es que cualquier cosa o alguna cosa tenga alguna cosa que ver con otra cosa. No hay otra cosa que pensar, son cosas de la vida… cosa de niños, cosa de mayores, y si no, a otra cosa mariposa. Pero, lo que son las cosas, hace cosa de un minuto no había visto cosa igual, cada cosa en su sitio; cosas de la casa, la cosa pública, cosa común, todas las cosas o cuatro cosas. Como si tal cosa, que cosa sin sentido… ¿y no hay cosa más importante que hacer? Es cosa de tener paciencia, pero eso es otra cosa. Una cosa de locos.¡Ay qué cosa! ¡Cada cosa! ¡Qué cosa! ¿Qué cosa? ¡Qué cosas tienes! Bueno… eso es cosa mía.

                                                                                                                                                                                                                           Luiz Simões