Up & Rolling

 

Andrea Sánchez-Elía                  Ma Casanova

 Michèle Maurin                Rubén Morales

Rango de precios: 100 € – 6.655 €

Texto

Junto a la obra de Michèle Maurin y de Cecilia Paredes, dos de nuestras artistas más internacionales, en Up & Rolling mostramos a otros prometedores talentos en el inicio de su carrera, como Ma Casanova, Rubén Morales o Andrea Sánchez-Elía. Con esta propuesta expositiva, Blanca Berlín reitera su apuesta por el maridaje entre autores emergentes y creadores consagrados. La elección de cuatro de estos fotógrafos ha partido del vínculo que establece la técnica empleada por todos ellos, la toma analógica positivada sobre gelatina de plata, una de las expresiones más ilustres del arte fotográfico universal. De Cecilia, artista poliédrica rica en registros, hemos elegido una instalación que sin duda enriquece la exposición.

La más joven, tanto en edad como en recorrido artístico, es Andrea Sánchez-Elía, cuyo trabajo fotográfico se expone al público por vez primera. Ella misma cuenta como, en el verano después de su primer año de carrera decidió viajar a Mozambique en busca de un entorno que facilitara la conexión humana… “Las fotos de esta exposición son fruto de un mes y medio de convivencia, juegos, regaños y muchos buenos momentos con todos y cada uno de los niños que aparecen en las imágenes. En menos tiempo del que jamás hubiera imaginado me incluyeron en su pequeña comunidad, regalándome sonrisas, miradas y mucho amor. Cada una de estas fotos es un recuerdo personal. Un momento del que quiero acordarme; una cara que en su día me dijo algo; una personalidad de la que no me olvidaré, algo que me llamó la atención o un viaje que me cambió la vida.”

 

Enormemente pequeñas son las gelatinas de plata de Ma Casanova. En palabras de Nerea Ubieto “sus instantáneas nos muestran el placer y la belleza de lo cotidiano, de todo aquello que nos define como seres humanos. En ocasiones, la sorpresa viene dada por la particularidad de un gesto o un hecho que se ha revelado estéticamente hermoso: una mariposa que se posa en su vestido, el movimiento del cabello de una mujer… Otras veces la mirada va más allá y en sus proximidades encuentra instantes llenos de belleza simplemente porque nos son propios: la expresión espontánea de la tranquilidad y concentración que experimentamos al leer un libro, el disfrute al contemplar un paisaje, la naturalidad con la que vivimos nuestros momentos en familia…Equilibradas, evocadoras y sobre todo sinceras, las imágenes de Casanova nos convierten en cómplices de historias anónimas, que aunque no son reflejo de la felicidad soñada, nos pertenecen, y cada uno aprendemos a quererlas a nuestra manera.”

 

Rubén Morales nos muestra aquí una selección de su último trabajo, Hoofs, imágenes cuidadosamente compuestas y rigurosamente positivadas. Tras un cierto minimalismo y una aparente calma, estas obras esconden un sentido metafórico y alegórico de gran calado que requiere más de una lectura. Sus copias llevan la factura del artesano del cuarto oscuro y de las cámaras de medio y gran formato. Sin un concepto definido en sus series, Morales indaga en aquello que le llama la atención en cada momento y sus fotografías, sea cual sea su temática, llevan el sello personal e inconfundible de su virtuosismo.

 

La peruana Cecilia Paredes nos muestra la instalación “Aracne”, una tela de araña realizada con hilo de plata antiguo procedente de Austria. La telaraña invoca al manto protector -pero ambivalente- entre la vida espiritual y las trampas terrenales. Esta obra ha sido recientemente expuesta en la exposición monográfica que el Museo de Osma de Lima ha dedicado a la artista latinoamericana.

 

Y por último, Michéle Maurin, una autora que los visitantes de la galería reconocerán por sus dos muestras anteriores. Para Maurin, la fotografía es una aventura emocional. Durante el proceso de revelado reinterpreta sus negativos de blanco y negro, utilizando metales raros y preciosos –oro, uranio, selenio, vanadio…- que mezcla con la emulsión de plata del papel baritado. Mediante la técnica del virado, crea sutiles matices en los temas y sujetos que retrata, a los que dota de una luz especial muy reconocible y de una sensualidad presente en casi todos los proyectos fotográficos que emprende. Es lo que ella misma llama “la metamorfosis del negativo”. Todas ellas son piezas únicas que parecen estar poseídas, como la propia fotógrafa, por la luz y la sensualidad de los lejanos lugares protagonistas de sus fotos.

 

Con estilos muy diferentes entre sí, estos cinco artistas comparten un universo creativo capaz de penetrar en nuestras emociones más profundas. Su bagaje, el amor por la fotografía, la sensibilidad artística, la originalidad y una mirada íntima sobre el mundo que les rodea. Son fotografías realizadas desde y para el corazón.