Möbius

MöBIUS

En 1963 Lygia Clark (pintora y escultora, Brasil, 1920 -1988) realizó una acción en la que el punto de partida era la cinta Möbius, una superficie bidimensional que solo posee una cara, no tiene ni anverso ni reverso y cuyo interior se comunica sin cortes con el exterior. Se produce una comunión entre las dos superficies.  Para Lygia Clark, eran cuerpo y alma. Para González Palma, Möbius refleja la unión de dos formas dististas de representación (abstración / figuración) en un único elemento.

Dentro de la diversidad de propuestas artísticas llevadas a cabo en América Latina es posible distinguir con claridad dos lenguajes que podrían considerarse diametralmente opuestos. Uno de ellos, que proviene de los años treinta, haría referencia a una visión estereotipada vinculada a los conflictos sociales, a los espacios naturales conectados con el realismo mágico, a la nostalgia de un pasado perdido y al exotismo. Y la visión antagónica, la cual se generó a través de los movimientos abstractos, concretos y neoconcretos que se dieron en el sur del continente a mediados de 1940-50, especialmente en Argentina, Brasil, Uruguay y Venezuela. Eran movimientos que aspiraban a la racionalidad y a la búsqueda del progreso desde la modernización a través del uso de la geometría y la ciencia. Tenían como fin borrar toda huella de subjetividad, eliminando cualquier gesto de emotividad o experiencia narrativa que partiera de la figuración.

En Möbius se trata de generar una “conciliación” simbólica entre ambas vertientes artísticas, activando tensiones y creando relaciones entre estas dos formas tan diferentes de presentar y representar la realidad. González Palma persigue en este proyecto la creación de obras ambiguas e indeterminadas, abiertas a nuevos argumentos y posibilidades. Se abren así dos diálogos inéditos, el que se produce con la intervención de la pintura abstracta sobre sus fotografías, y el que se establece entre sus fotografías y la geometría, con la utilización como soporte de un material experimental, el papel de arroz tenguchi, que con el paso del tiempo va generando pliegues y volutas de carácter geométrico.

En ambos casos, Luis González Palma utiliza retratos cargados de emoción, intensidad subjetiva y fuerte carácter lírico, componiendo una imagen fotográfica que entra en confrontación con la pintura abstracta con evidentes referencias al concretismo y neoconcretismo latinoamericano centrado en la racionalidad absoluta de la geometría y la ciencia.

El fin de esta experiencia creativa es la de generar nuevos sentidos y asociaciones visuales que prefiguren otras sensibilidades, aportando una relectura de la historia visual de las ideas desde ese lado del mundo, desde su historia y sus contradicciones.

Además de Möbius, hemos querido mostrar algunas otras creaciones de González Palma, como las pertenecientes a Jerarquías de intimidad o a la serie Escena , imágenes de una gran belleza plástica, a medio camino entre la fotografía, las artes plásticas y el cine.

En palabras de Rosina Cazalli, “En todas sus fotografías se sugieren historias de personajes atemporales, con destinos inestables. Y es que la aparente sencillez de las situaciones es brevemente interrumpida por objetos que atraviesan paredes, terceras manos que se posan sobre los hombros de una mujer, museos mustios, collares de perlas, mesas con quintas patas y sillas vacías que revelan la existencia con sus respectivos mundos paralelos.”