Un espacio en blanco

Santiago Villanueva

Un espacio en blanco

El muro es la piel del edificio.

Richard Serra, con motivo de su exposición La materia del tiempo, escribió: “Hay un tiempo de la experiencia en el que los fragmentos del recuerdo visual y físico permanecen y además se combinan y se reexperimentan”.

De la experiencia tectónica vivida como alegoría de la piel, es de la que nos habla el escultor Santiago Villanueva (Madrid, 1964) en su primera muestra fotográfica.

A veces, el deterioro es la evidencia del paso del tiempo, otras, simplemente es la huella tensional consecuencia de la exposición permanente a agentes externos, y otras muchas, es la manifestación de la incompatibilidad entre dos materiales en contacto.

Pálpitos, convulsiones o mutaciones, son algunos de los lenguajes no verbales que utiliza la epidermis para expresar evolución, desgaste o rechazo. Heridas que son grietas; tensiones que son rupturas, descuelgues que son huídas; en todo caso, son manifestaciones de una materia viva, expresiva y en movimiento, todos ellos argumentos recurrentes en la obra plástica del artista madrileño.