Juan Manuel Castro Prieto. Luz de cuarto oscuro

Juan Manuel Castro Prieto

Luz de cuarto oscuro

Biografía

Madrid, 1958

Economista de formación, ingresó en la Agencia VU de París en 2001. Ha sido galardonado con numerosos premios, entre otros, el Premio Nacional de Fotografía 2015, el Bartolomé Ros 2002 y el Premio de la Comunidad de Madrid, en 2003.

En la actualidad, compagina el desarrollo de sus proyectos personales con colaboraciones para publicaciones como Le Monde, GEO, National Geographic, El País, The Times…. Su obra se ha expuesto en numerosas exposiciones individuales y colectivas en España y en otros países como Francia, Bélgica, Italia, Guatemala, Bolivia, Ecuador o Perú. Está presente en numerosas colecciones de ámbito nacional e internacional, como:

Comunidad de Madrid

Colección DKV

Colección Géneros y Tendencias de Alcobendas

Colección de FotoColectania

Colección del Macuf

Colección Ayuntamiento de Alcorcón

Colección Ayuntamiento de Fuenlabrada

Colección Diputación de Cuenca

Colección Cetavoir, Sètè

Colección Reina Sofía

Colección Julián Castilla

Colección Gabino Diego

Colección Cualladó

Colección Bauza

Colección Nikolaus Gelpke

Colección Lucrecia Botín

Ministerio de Cultura, Madrid

Museo de Arte Contemporáneo, Madrid

Colección Ars Fundum

Colección Pilar Citoler

Colección Jan Mulder, Perú-Suiza


Texto

En las fotografías de Castro Prieto no hay nada superfluo. Ningún fotógrafo tan alejado como él de toda veleidad elitista, tan despojado de pretenciosidad. Siendo un virtuoso en su trabajo, lo es como el que no quiere la cosa, sin abrumar. La técnica es para él como una segunda piel, algo que al fotógrafo se le supone, como el valor a la tropa. Ferviente militante de la ética del trabajo bien hecho, siente una profunda insolidaridad hacia todos aquellos que desprecian la técnica, el oficio.

A pesar de haber incorporado el color y las infinitas posibilidades de las nuevas técnicas digitales, no ha abandonado este territorio onírico que late en sus fotografías primeras, que ha acabado por definir un universo estético propio y perfectamente reconocible.

Son, precisamente, sus trabajos más tempranos e íntimos, aquellos que el fotógrafo madrileño ha tratado con destreza de artesano en su cuarto oscuro, los que él mismo ha elegido para esta exposición.

(Extracto del texto “La voz interior”, de Publio López Mondéjar)