Exposición “Érase una vez”. José Ramón Bas

Inauguración: 19 de Enero de 2011

Érase una vez

Las obras de José Ramón Bas (Madrid, 1964) tienen la cualidad de despertar de manera instantánea  la curiosidad y la empatía del espectador que las descubre por vez primera. Ello se debe a la proximidad inherente a cada una de ellas: están cargadas de vivencias y sensaciones personales que nos incitan a querer saber más, a adentrarnos en esos lugares tan cercanos y cautivadores.

Sus imágenes transmiten la calidez e intimidad propia de un diario. José Ramón Bas viaja, siente, comparte… y captura estas experiencias en fotografías que constituyen la base de la obra final. Es por ello que no puede considerarse un narrador convencional. Normalmente los fotógrafos suelen hacer uso de dos estrategias para contar una historia: captan un momento ajeno y lo hacen suyo a través de su mirada o construyen una escena propia para contar algo concreto. José Ramón Bas se sirve de ambas formas de trabajar para producir las piezas singulares y únicas que caracterizan toda su creación. En primer lugar detiene un instante vivido, y después, termina de darle forma a través de los rastros, pensamientos y  recuerdos que permanecen en su memoria.

Las intervenciones posteriores sobre la imagen contribuyen a reforzar la originalidad de las obras. En cada una de ellas, el autor deposita diversas impresiones de ese momento preciso a través de escritos, señas y dibujos que trazan las líneas principales de una nueva historia.

Como bien apunta la amiga del artista, Bobbi Hamill, José Ramón Bas no es un testigo fidedigno en el sentido de transmitir una narración objetiva de la realidad, pero si un buen “cuentacuentos”. Prueba de ello son las cualidades  y el uso de recursos que comparte con esta figura: la improvisación, la incorporación de notas personales, la frescura…

La inmediatez de la que gozan sus fotografías favorece la aparición de una atmósfera casi palpable que se hace latente a través de la calidez de la luz. Es como si pudiésemos respirar el aire contenido en esos lugares lejanos, como si el autor hubiese logrado captar el aura de la que habla el escritor Walter Benjamin.

El aura es  la aparición irrepetible de una lejanía,  por cerca que pueda hallarse. En una tarde de verano, seguir con calma el perfil de una cordillera en el horizonte o una rama que arroja su sombra sobre el que reposa: eso significa respirar el aura de esas montañas, de esta rama.

Quizá, el peculiar y característico acabado de las obras de José Ramón Bas responda precisamente a un intento de satisfacción material de este deseo: congelar ese momento mágico, su atmósfera y las sensaciones por él generadas.

Nerea Ubieto, noviembre 2010.

Textos

TRAINPROJECT

Nace de un proyecto del artista José Ramón Bas y quiere convertirse en una posibilidad de generar un activo para invertir en proyectos educativos alrededor del mundo.

Se trata de la construcción de un tren con vagones (19cm) de materiales diversos, el primer tren constaba de 21 vagones y ha sido expuesto en distintos eventos. Él fue la idea germinadora de Trainproject  y ahora se expone en Blanca Berlín Galería.

Vamos a añadir vagones al tren acudiendo a los diseños que nos enviarán niños y personas de todo el mundo, sobre todo a través de escuelas con las que crearemos un vínculo en forma de red para generar proyectos educativos, así el tren se convertirá en un catalizador de proyectos que surgirán desde su propia red.

Convertiremos el proyecto en una extensa malla a modo imaginario de red ferroviaria con distintas estaciones y desde la que extenderemos una variedad inimaginable de puentes de diversa índole, así con el mismo símil del tren que creó y desarrolló vínculos impensables en nuestra era moderna empezamos un viaje que no sabemos en realidad donde nos va a llevar.

Durante este año Trainproject viajará a Brazaville, Kinshasa y San Salvador.

José Ramón Bas (Enero, 2011)