Sobre la exposición: Contiene animales vivos

CONTIENE ANIMALES VIVOS

Lo mejor está por venir. Lo peor es que cuando llegue lo mejor, a lo mejor ya no queda nadie.  ¿Brotes verdes? Serán  de najús de culebra,  una variedad de cactus venenoso que como te claves una púa te empiezas a poner berenjena, púrpura, cárdeno, violeta, violado… hasta que te tragas la lengua.  Dime tú con qué moral te pones a crear. A crear ¿dónde? si la casa del pueblo se la ha quedado el Banco Malo. A crear ¿qué? si lo que se lleva ahora son las chaquetas pistacho de la  señora Merkel. Te sientes ridículo. Y también insolidario. Un verdadero artista comprometido montaría una performance tipo  “Sor María entregando sus hábitos a Rodrigo Rato, como dación en pago” pero yo lo  más que puedo hacer es pasarme  al  Arte Povera.  Arte pobre. Art Low Cost a juego con los tiempos  Así que te vas a la escombrera en busca de material residual y resulta que,  revolviendo, revolviendo, te encuentras una caja que contiene animales vivos  (o jura que contiene eso; lo  más probable es que resulte improbable que contenga nada) Por si acaso, aviso a Pep Carrió y a The Children Pox  y quedamos en la galería de Blanca Berlín. No sea que  cuando la abramos, aparezca dentro un koala, un lémur, o un vistoso tucán de insólita belleza.

Jaime Compairé, noviembre 2012

La caja esta arrinconada en el taller, tiene una etiqueta roja, en ella pone en letras negras: “contiene animales vivos”, abro la caja, en su interior amontonadas, viejas fotografías anónimas, náufragos a la deriva que terminaron su viaje en rastros y almonedas. Fragmentos de memoria que nos cuentan que “otro tiempo pasado no fue mejor”, que nos dicen que los que miramos desde este lado ya somos también pasado. Álbumes incompletos, mutilados, los espacios vacíos de las fotografías que ya no están son tan presentes como enigmáticas las imágenes que se han quedado, pues ya nadie puede hablarnos de ellas. Esa mujer del sombrero, ese señor tan serio, ese niño que llora junto a su hermana, esas amigas en la nieve… de qué se ríen.

Cierro la caja, contiene animales vivos.

Pep Carrió Noviembre  2012

Piedras preciosas, postales y llaves viejas. Josephine y Victor comparten tesoros que aguardan en silencio encerrados en madera barata y a veces podrida. Dientes de leche y mechones de pelo atados con un trocito de lana. Nada escapa al paso del tiempo salvo aquellas reliquias de infancia convertidas en el emblema milenario de tribus que no existen. Miniaturas de roscón de reyes, canicas y conchas. A medio metro bajo tierra o en una esquina del desván. El privilegio de los objetos de poder. Lo banal y lo extraorinario duermen juntos en minúsculas camas de madera.

 The Children Pox 2012